2017 06 jul
Empresa / Artículos / ¿Oportunidades o problemas? La motivación y la actitud modifican la visión Editor: CREARMAS E+G

Actitud es lo que te abre o te cierra puertas. Aprender a reconocer tus actitudes frente a la vida es el primer paso hacia el éxito. Tu actitud es tu carta de presentación. ¿Como te estás presentando frente a la vida?

Nos podemos presentar anclados en el victimismo o, por el contrario, entrenando el músculo de la responsabilidad. Esta simple dicotomía basta para comprobar de que forma enfocamos las circunstancias que nos rodean: como "problemas" o como "oportunidades". El hecho de que percibamos la realidad de una u otra forma resulta determinante para comprender por qué nuestras vidas son como son, y por qué a nivel emocional y empresarial estamos obteniendo unos determinados resultados.

Porque va a ser mi actitud la que determina si la situación que vino a mi la voy a tomar como un problema o la voy a ver como la oportunidad de resolver y mejorar algo o a alguien.

Nos guste o no, se aprende a través de los problemas. Y es que los obstáculos actúan como motores ruidosos que te impulsan a cambiar y adaptarte. Los procesos de cambio y adaptación generalmente duelen y crean conflicto, pero abren la puerta a nuevas experiencias, a nuevos retos, al crecimiento personal.

Las ganas y motivación de superar nuestras adversidades hace de nosotros personas más confiadas, más fuertes, personas con mayor positivismo y con una mayor actitud de superación, siempre proactivos, mirando al futuro pero disfrutando del presente. Siempre que superamos obstáculos salimos reforzados y mejor preparados para afrontar nuevos retos y nuevas oportunidades. Hay que seguir perseverando y luchando por nuestras metas y objetivos, ser muy constates y mantener siempre una actidud de "tirar hacia adelante".

Hemos de tener siempre una mentalidad abierta a los nuevos cambios, entender que la mayoría de las nuevas oportunidades están precedidas de situaciones adversas. Hemos de aprovechar un mal momento para convertirlo en un buen momento.

No puedo resitir terminar hoy el artículo dejando estas citas que resumen en una frase todo lo expuesto en los pàrrafos anteriores:

  • “La manera en la que vemos un problema es el verdadero problema”. Stephen Covey.
  • “En medio de cualquier dificultad, está la oportunidad”. Albert Eistein.
  • “Cuanto mayor sea el obstáculo, mayor será la gloria al superarlo”. Molière.
  • “No hay viento favorable para el que no sabe dónde va”. Séneca.
  • "Si del cielo llueven limones aprende a hacer limonada". Cita Popular




2017 06 jun
Empresa / Artículos / Opinión o Desarrollo Directivo Start up, una nueva forma de emprender Editor: CREARMAS E+G

En el ámbito empresarial el término Startup ya es conocido desde hace algunos años para referirse a una nueva idea de negocio, sin embargo, es ahora cuando esta expresión está llegando a la calle para pasar a ser socialmente conocida. A muchos os sonará esta palabra, la habréis escuchado en alguna ocasión e incluso puede que la hayáis  utilizado aún sin tener demasiado claro de qué se trata.

Una startup, al menos de forma abreviada, no es otra cosa que una nueva forma de emprender y que, generalmente, se basan en la innovación y la tecnología, es decir, se considera startup a las empresas de nueva creación que desarrollan su actividad sobre una base tecnológica y que tengan importantes expectativas de crecimiento o desarrollo.

En definitiva, estamos hablando de una organización humana con gran capacidad de cambio, que desarrolla productos o servicios, de gran innovación, altamente deseados o requeridos por el mercado, donde su diseño y comercialización están orientados completamente al cliente. Esta estructura suele operar con costos mínimos, pero obtiene ganancias que crecen exponencialmente, mantiene una comunicación continua y abierta con los clientes, y se orienta a la masificación de las ventas.

Para la startup resulta fundamental labrarse una buena imagen y maximizar el trato con el cliente, puesto que en sus primeros compases no son compañías conocidas ni tienen el potencial para lanzar grandes campañas de marketing con las que conseguir clientes en masa y fidelizarlos. Por esto mismo, estos negocios de reciente creación utilizan Internet como una de sus principales herramientas para darse a conocer y, en muchas ocasiones, también para vender el producto, siempre pensando por y para el cliente final.

Vamos a enumerar las características principales de este modelo de negocio en auge: 

  • La metodología ágil es muy útil para las startups, permite mantener la compañía a flote a medida que crece, y su estructura es ideal para ejecutar esta forma de llevar a cabo proyectos y gestiones.
  • Las startups con mentalidad abierta tienen mejores habilidades para disminuir los efectos de fuerzas externas, además de sacar mayor beneficio a las puertas que van abriendo.
  • Siempre van evolucionando por la necesidad y la industria, según las necesidades que vayan surgiendo. No se mantienen estancadas.
  • La atmósfera es perfecta para comunicar, el equipo trabaja de forma cercana, compartiendo sus puntos de vista para obtener el mayor éxito posible.
  • La transparencia es uno de los pilares fundamentales del marketing ágil, siendo la naturaleza de la Startup..

Así que no esperes más, si ya sabes qué debes hacer sólo te faltaría tomar un papel y lápiz y comenzar a desarrollar tu emprendimiento exitosamente si necesidad de tener un gran capital o contar con un recurso humano extenso, recuerda que la gestión de proyectos es un proceso progresivo, constante y de suma atención.





2017 03 may
Empresa / Artículos / RRHH En busca de la excelencia Editor: CREARMAS E+G

El trabajo bien hecho no tiene fronteras” es un eslogan que presentaba una campaña que lanzó la Generalitat los años 80 con el objetivo de incentivar la excelencia. Tenía como contrapartida la frase "el trabajo mal hecho no tiene futuro", de contenido también bastante interesante. Y de hecho, aunque se hizo popular hace treinta años, el contenido tiene todavía hoy plena vigencia… ya que… ¿no es el trabajo bien hecho el fin que persigue cada uno de nosotros en nuestra actividad empresarial diaria?

Cualquier empresa tiene entre sus objetivos prioritarios, ya sea a medio o largo plazo, el crecimiento sostenido y la generación de resultados positivos. Para alcanzarlos no debe olvidar aplicar estrategias y acciones de mejora continua, que busquen la excelencia en la prestación de sus servicios. Llevar a cabo este tipo de prácticas es lo que define a las organizaciones altamente competitivas

Por lo tanto, es obvio que, cuanto mejor haces las cosas, más éxito obtienes. ¿Estás de acuerdo?

La única manera de garantizar esa idea inicial de crecimiento y continuidad en nuestro negocio es ir consolidando nuestra marca a partir de la generación de un grado de confianza creciente, de forma que los clientes no se planteen ninguna opción diferente presente en el mercado. Si el cliente necesita algo que tu empresa está en disposición de ofrecer, debes querer ser siempre su primera opción.

Para conseguir establecer relaciones rentables a largo plazo con nuestros clientes, la clave está en ejecutar de forma excelente nuestra actividad una y otra vez, en cada relación con el cliente. Son los clientes, las expectativas que se marcan y sus necesidades, que son cambiantes en el tiempo, hacia quienes se debemos orientar la búsqueda de esa excelencia.  Esta búsqueda debe llevarte a mejorar los ingresos para tu empresa, porque el resultado  de un trabajo bien hecho, te va a llevar por un lado  a retener por más tiempo a los clientes actuales, y por el otro te va a proporcionar el mejor escaparte para atraer a mejores clientes.

Si el cliente, al recibir tu servicio, no sólo ha satisfecho la necesidad que lo trajo hasta allí, sino que se ha visto enriquecido con un nuevo conocimiento, que le ayuda a satisfacerla mejor en el presente y en el futuro, se convertirá en un cliente fiel y en un verdadero promotor tuyo. Ha probado la excelencia de tu servicio.

La excelencia sólo se construye haciendo, buscando mejores soluciones para cada procedimiento e implantando un enfoque de mejora continua que optimice los recursos y genere nuevas capacidades y habilidades, tanto tecnológicas como personales. Por eso, conviene que sea una práctica constante, que permita mejorar un poco cada día, no sólo en lo que se domina sino también en la ampliación de nuevos conocimientos e ideas. Las empresas que dominen sus procesos y tengan una motivación continua de mejora serán las que alcancen sus metas y la excelencia.





2017 19 feb
Empresa / Artículos / Marcarse metas, clave para conseguir tus objetivos Editor: CREARMAS E+G

Hay un refrán que dice que quién mucho abarca, poco aprieta. Un dicho popular que alude a los que, al tratar de emprender varios proyectos al mismo tiempo, no acaban logrando desempeñar bien ninguna de las metas marcadas al inicio. Un ejemplo recurrente, ¿en cuántas ocasiones has empezado el año diciendo eso de este año…iré al gimnasio, dejaré de fumar, ahorraré, me organizaré, comeré sano…? Seguramente, el discurso te suena y se repite la misma situación año tras año, sin éxito. Como un déja-vú que nos frustra y nos persigue durante los 12 meses del nuevo año.

Somos conscientes que lo de planificar no suena tan atractivo como el vivir día a día dejándose llevar por el carpe diem, pero lo cierto es que funciona mucho mejor. Y es que, igual que no se te ocurriría mudarte de país sin preparar nada, tampoco deberías enfrentarte a tus nuevos objetivos, retos, proyectos o ilusiones (llámale como prefieras) sin tener claro cómo vas a lograrlo.

A nadie le gusta dejar las cosas a medias. Es por ello que el primer paso es el de integrar en nuestro ADN el concepto planificar. Es esencial porqué hacerlo correctamente puede marcar la diferencia ente el éxito y el fracaso. Como dice Camilo Cruz, un conocido escritor motivacional: “La gente no planea fallar, la gente falla al planear”.

Precisamente y aun después de instaurar tus metas, debes evitar que estas caigan al vacío. ¿Cómo? Por un lado, es importante establecer metas sólidas, consistentes y claras. Otro punto importante a tener en cuenta es priorizar. De nuevo, debemos entender qué queremos y en qué orden. Todo a la vez no es posible, es así de simple. Y finalmente, y por encima de todo, ante las dificultades en el camino, que las hay, nada ni nadie ha garantizado que sea fácil, debemos confiar en nosotros mismos y en nuestras capacidades. Recuerda no empezar la casa por el tejado: sin confianza no hay logros. ¡Organízate y triunfarás!  

 





2017 31 ene
Empresa / Artículos / ¿Cómo influir el optimismo en las personas negativas? Editor: CREARMAS E+G

Entre las características que identifican a las personas con éxito, una de ellas se repite en la mayoría de los casos. el optimismo. A nadie le gusta rodearse de personas negativas, sin embargo, todo el mundo quiere tratar con los optimistas. En el trabajo y fuera, tratar con personas negativas es un problema. Las personas negativas acostumbran a ser personas tóxicas, su negatividad acaba afectando al ambiente, enrareciendo la situación, y, por eso, poder influir en este tipo de personas y convertir esta negatividad en positivismo se convierte en una necesidad vital si queremos evitar que acabe contagiando a los que están a su alrededor.

Cientos de investigaciones han demostrado que las emociones se contagian, por lo que si nos rodeamos de gente positiva veremos el mundo de manera optimista, pero si optamos por personas negativas seguramente nos convertiremos en personas pesimistas. Además, está comprobado que el optimismo maximiza el potencial de las personas, mientras que el pesimismo lo aplasta.

Una de las mejores maneras de motivar a los demás, es la retroalimentación positiva, que es justamente lo contrario de lo que hacen las personas negativas. La buena noticia, es que podemos transformar nuestra actitud para convertirnos en personas optimistas, positivas y entusiastas por la vida. Una actitud positiva, animada y vital nos impulsa a actuar, a disfrutar, a compartir y nos da una visión y una interpretación mucho más optimista de cada cosa que sucede en nuestro día. Es fundamental para mantener un clima de trabajo favorable, recordar la importancia de ser optimista y compartirlo con nuestros compañeros y empleados. Solo así podremos hacer crecer y evolucionar de forma positiva la empresa.

Algunas de las claves del éxito de las personas optimistas son su visión positiva del mundo, que motiva y activa a las personas que tiene a su alrededor y su actitud frente a los demás. La persona optimista no solo piensa que puede llegar muy lejos, sino que los demás también pueden hacerlo, y eso gusta y mucho a los demás. Son personas siempre dispuestas a ayudar a los que tiene alrededor, que se fijan y potencian las virtudes del resto y que raramente pierden el tiempo criticando a los demás. En conclusión, al optimista le salen las cosas bien porque crea el ambiente idóneo para que les salgan bien. Piensan en positivo y atraen lo positivo. En ocasiones, puede tardar años, pero el optimista no se rinde por ello y sigue pensando así. Pero al final, la vida acaba rindiéndose ante la entusiasta persistencia del optimista.





2017 15 ene
Empresa / Artículos / Intraemprendedores Editor: CREARMAS E+G

El concepto intraemprendedor está cada vez más de moda. Pero, ¿qué significa y qué conlleva para nuestras empresas? Los intraemprendedores son aquellos trabajadores comprometidos con su organización y que teniendo muchas de las mismas inquietudes que los emprendedores, desarrollan ideas, propuestas e iniciativas, para aportar valor y ayudar a la consecución de los objetivos empresariales. Se trata de personas que desarrollan sus proyectos con el soporte de la empresa para la que trabajan; trabajadores por cuenta ajena, con alta dosis de pasión y creatividad, que bajo el paraguas de una empresa desarrollan su talento.

Los intraemprendedores son perfiles capaces de marcar la diferencia dentro de la empresa y liderar el cambio. En realidad, no es un concepto para nada nuevo, y aunque los ejemplos más paradigmáticos de estas prácticas los encontremos en empresas como Apple o Google -donde todos sus empleados disponen de un 20% de su tiempo para emprender- el caso más conocido de intraemprendeduría data de hace más de 30 años. La compañía 3M está considerada pionera en la materia y, de hecho, el post-it nació de promover el emprendimiento interno.

La organización que valora la presencia de intraemprendedores sabe que ha fomentar, facilitar, potenciar y visibilizar las capacidades individuales y colectivas del talento que existe en la empresa. Para cualquier empresa que quiera estar en primera línea debería ser una obligación fomentar la emprendeduría corporativa. Los beneficios están claros: desarrollar la calidad de los recursos humanos existentes, fomentar la innovación y buscar nuevos modelos de negocio que traerán nuevos beneficios a la empresa.

El intraemprendimiento tiene también beneficios para el empleado: tener el soporte de la empresa le permite aprovechar el know how de la compañía, así como los recursos materiales y humanos sin tener que arriesgarse a la incertidumbre que conlleva emprender un proyecto desde cero.

ADN interemprendedor en mi empresa

Ahora bien, la pregunta que habría que planteáramos sería: ¿cómo identifico los intraemprendedores de mi empresa? Lo cierto es que el perfil de un intraemprendedor es muy similar al de un emprendedor, con una clara diferencia: su grado de aversión al riesgo. Los intraemprendedores buscan la seguridad de poder emprender bajo el paraguas de una organización que les garantice un entorno estable.

Desde el punto de vista de las competencias, buscamos un trabajador con un Importante nivel de autoconfianza, motivado por los retos y con ganas de asumir nuevas responsabilidades; con iniciativa y una clara orientación al cliente; dispuesto a ir un paso más allá de las expectativas; capaz de tomar decisiones, establecer prioridades y escoger metas basadas en costes y resultados calculados; un líder con capacidad de impacto e influencia y  un buen nivel de autocontrol ante situaciones de estrés continuado y con capacidad de gestionar las emociones.

Y si es importante saber identificar el perfil entre los demás trabajadores, más importante debería ser para nosotros potenciar el movimiento de intraemprendimiento dentro de las empresas. Empecemos por crear espacios abiertos que motiven el intercambio de opiniones entre empleados, apoyando e incentivando su autonomía para llevar a cabo proyectos de mejora interna, potenciando un estilo de liderazgo abierto al cambio y, sobretodo, recompensando a aquellos trabajadores que apuesten por convertirse en intraemprendedores.

No sólo es cuestión de otorgarles mejoras salariales, sino también de ofrecerles otra serie de ventajas. Estos profesionales suelen ser perfiles muy involucrados con la compañía, que se apasionan con nuevas oportunidades y que poseen capacidades específicas, por encima de la media del resto de trabajadores, para responsabilizarse y llevar a buen término una nueva iniciativa por la que lucharán encarecidamente. Potenciemos estas cualidades y la compañía será la más beneficiada.

 

 

 

 





2016 13 dic
Empresa / Artículos / Opinión o Desarrollo Directivo Omnicanalidad, el valor añadido de la era actual Editor: CREARMAS E+G

Hoy en días los consumidores, alentados por la importancia y desarrollo de la comunicación digital y las nuevas plataformas tecnológicas, pueden y quieren interactuar con las empresas a través de muy diversos canales. Esta realidad da lugar a una serie de desafíos para las empresas que han pasado, en muy poco tiempo, del reto del multicanal a instaurarse la necesidad imperante de la omnicanalidad en su relación con los clientes.


Desde la tienda física a la página web, el correo electrónico, el teléfono de atención al cliente o las redes sociales. Lo que ha evolucionado en este sentido hacia la omnicanalidad es que no se trata únicamente de mantener estos canales por separado sino de unificar las diferentes estrategias de la compañía en una, pensando en la experiencia del cliente, en sus necesidades y en sus hábitos de consumo a la hora de llenar el carro de la compra. Para las empresas, la comunicación con el cliente toma cada vez una dimensión más importante y la omnicanalidad hace posible iniciar una conversación con el cliente a través de un medio y continuarla en otra plataforma en el mismo punto donde se dejó.

Un estudio realizado hace un par de años por la consultora Deloitte para eBay, presentaba la omnicanalidad como respuesta a una tendencia de experiencia de compra flexible, independientemente del canal que el cliente utilizase. Al estar presente en distintas plataformas, la empresa consigue generar un mayor reconocimiento de marca, aumentar la fidelidad del cliente y proporcionar un valor añadido.


Centrarse en ofrecer una experiencia al cliente memorable no es una moda, es una apuesta definitiva para ser altamente competitivo en el entorno actual. La teoría parece fácil pero el reto es enorme. Llevar a cabo una buena estrategia omnicanal no es tarea fácil. Hace falta conocer bien a nuestro cliente, entender sus necesidades y ubicarle en el centro de todos los procesos para poder en ese punto planificar desde todas las áreas de negocio una estrategia común con mensajes y acciones coherentes y coordinadas. La recompensa a este trabajo merece la pena: ha quedado sobradamente demostrado que los consumidores con una buena experiencia de usuario tienen más probabilidades de volver a comprar y de recomendar un producto. De hecho, estudios recientes revelan que un cliente omnicanal gasta entre un 15 y un 30% más que un cliente monocanal.





2016 08 dic
Empresa / Artículos / O Enamoras o eres Barato Editor: Victor Küppers

En el entorno comercial actual, visto lo visto, no hay que ser muy listo para reconocer que a las empresas sólo les quedan dos posicionamientos si quieren salir adelante: e enamoran a sus clientes, o son baratas. 

El triunfo del low-cost ha radicalizado el mercado a estas dos posiciones y aquellas empresas que son correctas, atentas con un precio competitivo, tienen a desaparecer porque pierden en un extremo del mercado a los clientes que valoran una propuesta de valor excelente que enamore y, en el otro, a los que el precio es lo que más les importa.

La revolución low-cost no es efímera, ha venido para quedarse, y creo que es así por dos motivos. Por supuesto que la crisis económica y la mayor sensibilidad al precio ha sido la causa principal del nacimiento de estas propuestas, también las nuevas tecnologías han facilitado estos posicionamientos, pero hay otro factor mucho más importante y que no depende de la coyuntura; los consumidores hemos descubierto que lo barato no es necesariamente malo, nos ha sorprendido ver que el cafe de marca blanca no mata y que hay alguno que incluso es bueno, nos hemos arriesgado a comprar aparatos electrónicos en category killers y no se han estropeado, hemos volado en compañías low-cost que no se caen y preferimos ir dos horas embutidos como un salchichón en los asientos y gastar el dinero disfrutando de una cervecita en la ciudad de destino. Hace pocos años, estaba muy claro el axioma comercial de que lo caro es bueno y de que lo barato es malo, de que los targets altos del mercado compraban productos caros y que los más bajos eran clientes de productos económicos. Estos esquemas se han acabado y los targets altos consumen low-cost como los que más, muchos coches de lujo tienen un seguro low-cost y en el barrio de Salamanca o Pedralbes se venden muchos productos de marca blanca en los supermercados.

 

Para enamorar a mi se me ocurren tres caminos: producto, proceso y personas. Hay empresas que no tienen contacto con su cliente final y enamorar implica apostar por las dos primeras, pero la innovación en producto o proceso puede provocar grandes flechazos. Danone es una empresa que constantemente innova y que pone en manos de los consumidores productos difíciles de igualar. Amazon sería el paradigma de enamorar por proceso con su estrategia “1 click”. Comprar en Amazon es una experiencia brutal porque es fácil, sencillo, proponen otros productos que te pueden interesar sin molestar, puedes ver, comparar y casi tocar, no hay letra pequeña, puedes devolver los productos de forma sencilla, tienen una variedad enorme, hay referencias de otros clientes, te reconocen. Amazon ha logrado enamorar tanto a sus clientes que empezó vendiendo libros y ahora podemos comprar música, videos, electrónica, ropa, joyas, productos de cuidado personal y hasta gadgets para tu mascota. Y logra que cerremos su web diciendo “ole, ole y ole!”. Para mi tiene mucho mérito porque logra enamorar sin contacto personal, algo muy difícil. El problemas es que, salvo casos excepcionales como éste, copiar los procesos es posible.

Otras compañías pueden jugar las tres variables. Apple es mucho más caro que sus competidores, pero tiene un producto maravilloso, un proceso de compra espectacular y un personal estratosférico que vive la empresa como si fuera suya. Ikea es otro ejemplo

Hay que saber jugar las tres variables con inteligencia, con sentido común. No se trata de gastar dinero, se puede hacer innovación low-cost. Hoteles Atiram lo hace muy bien. En el baño la botellita de champu no esta identificada como tal, si no que pone “te voy al pelo”. Cuando vas a desayunar, la taza tiene inscrito este mensaje “yo soy el café y tu la leche”. ¿Cómo no vas a salir del hotel diciendo “ole, ole y ole!”? Y eso no tiene un coste extra, tiene pasión y sentido común. Y encima es casi imposible encontrar alguien de su equipo que no sonría, sonreír es marketing low-cost pero sigue habiendo muchos melones sueltos.

 

La alternativa de posicionarse en precio no es una deshonra y en muchos casos se ha demostrado muy rentable. Mercadona, Ryanair o Zara han convertido el precio en su principal herramienta comercial con gran éxito. Otro tema es que algunas empresas aprovechen su poder para maltratar al proveedor, lo cual ocurre por desgracia, pero merluzos hay en todas partes.

Luchar en el mercado contra estas empresas low-cost solo tiene una alternativa, enamorar al cliente, y hacerlo de tal modo que esté dispuesto a pagar más porque entiende que recibe mucho más. Enamorar no quiere decir ser amable o cordial, todo el mundo lo es y el que no lo es, está muerto. Y hay muchas empresas que no lo han entendido y que siguen trabajando en la mediocridad. El objetivo es muy simple, no fácil, pero si muy simple. Si pudiéramos leer la mente de un cliente (todo llegará)cuando sale de una tienda, de un hotel, de un avión o de cualquier establecimiento o página web, en su cabeza sólo existen tres posibilidades acerca de lo que opina. Uno, “vaya xurro, no vuelvo más”; dos, “bien, correcto, normal”; tres, “ole, ole y ole!”. El “efecto ole, ole y ole!” es el que debería buscar una empresa y si reflexionamos, ¿cuantos de nosotros salimos pensando esto? Casi todos nos colocamos habitualmente en la posición dos y por desgracia, eso no asegura que volvamos a comprar, al contrario, fomenta nuestro espíritu mercenario de ir al mejor postor, porque con la cantidad de oferta que hay y la cantidad de tentaciones que tenemos, sucumbimos al precio “porque no somos tontos”. Muchas empresas se quejan de que conseguir enamorar al cliente y ese “efecto ole, ole y ole” es imposible, que los clientes no valoramos nada, que sólo nos importa el precio y que somos muy exigentes, cuando lo que deberían es preguntarse qué están haciendo para lograrlo. 

Últimamente me ha tocado trabajar con hoteles, que pensaban de esta misma manera. Yo hace muchos años que hago una estadística cuando salgo de un hotel, pruébalo. Cuando haces el check-out (el “toma la llave que me largo”), en el 90% de las ocasiones sólo nos hacen dos preguntas ;-). Primera: “¿ha tomado algo del minibar?” (que traducido sería, “ a ver, chorizo, ¿no me estará robando usted verdad?”). Segunda: “efectivo o tarjeta” (es decir, suelte la molla rapidito”). “¿Ha dormido usted bien?” o “estaba todo a su gusto” son preguntas de ciencia ficción y cuando alguno la hace, es un acto formal tan estandarizado que ni siquiera escucha la respuesta. ¿Y así quieren fidelizarnos?”. Para fidelizar a un cliente hay que hacer muchísimo más, tiene que salir enamorado, dando saltos y diciendo “ole, ole y ole!”, eso garantiza su lealtad a un precio superior.

 

Si una empresa puede gestionar las tres P, seguramente la más efectiva e incopiable, sean las personas que están en contacto directo con un cliente. La clave en un bar son las camareras, en un hotel los recepcionistas y en un avión las azafatas. Te puedes volcar en tener un producto fantástico, un proceso espectacular, pero luego se decide todo en la interacción empleado-cliente. El amor es un sentimiento y quien más puede influir en los sentimientos de un cliente son las personas de la organización, para bien o para mal. Por eso el gran reto de las áreas comerciales se acercan cada vez más al área de recursos humanos. Necesitamos personas que vayan chutadas, que se apasionen por el cliente, con vocación de servicio, que disfruten de su trabajo y contagien al cliente, que sean amables, sonrientes, alegres, profesionales, competentes, entusiastas y trabajadoras. 

Y no es fácil, nada fácil. Claro que hay que motivar, ayudar, involucrar y cuidar a las personas, muchos jefes no saben que quiere decir cuidar, por desgracia, pero el 80% del éxito está en seleccionar bien. Hay un dicho popular que dice: “nunca intentes enseñar a cantar a un cerdo; pierdes el tiempo y al final enfadas al cerdo”. Hay que seleccionar bien a las personas, ese es el punto crítico, hay que fichar a la gente por su actitud, por su cara, por su vocación de servicio, su amabilidad, por su ilusión, y no tanto por sus estudios, conocimientos o experiencias, que son importantes, mucho, pero la diferencia entre los cracks y los chusqueros está en su actitud. Habría que fichar a la gente por su sentido del humor, y ser cenizo debería ser causa de despido procedente. Tenemos que fichar a personas que provoquen el efecto “ole, ole y ole!”.





2016 13 nov
Empresa / Artículos / Opinión o Desarrollo Directivo Sin una gestión del cambio correcta, tu empresa peligra Editor: Alex Olivé

El cambio, la innovación, la calidad, el conocimiento e incluso la creatividad no son conceptos nuevos en el marco del desarrollo de cualquier organización. En el ámbito de la empresa, y además, en el de la sociedad, se han desarrollado un sinfín de modelos teóricos destinados a hacer frente a una situación cada vez más compleja y diversa, con el objetivo de mejorar, en definitiva, el funcionamiento de las organizaciones.

Cualquier organización, basa su día a día, en la continua evolución, y en una profunda revisión de sus formas de hacer, que busca adaptarse a las condiciones sumamente cambiantes que le rodean. “Renovarse o morir”, es la típica frase que se utiliza en estos casos, y que pretende, de una forma simple, hacer ver que, aquello que en un momento funcionó, y dio la posibilidad de grandes triunfos, en otro, puede que no sea así, y nos lleve al fracaso.

Este concepto, que tratado de forma abstracta parece fácil de aplicar, no tiene los resultados deseados si no se cumplen antes una serie de condiciones. Para la puesta en marcha e implementación de un proceso de cambio, es necesario cumplir un conjunto de requisitos generales, como por ejemplo, un estilo de dirección que fomente la comunicación y el diálogo y una cierta jerarquización de los diferentes niveles. En resumen, un cambio o transformación no puede ser impuesto desde arriba, sino que ha de ser comprendido y asumido por todas las personas involucradas. La realidad es que, a pesar de que muchas empresas comprenden y llevan a cabo numerosas actividades de cambio, innovación o mejora, una gran parte de ellas no le dan importancia a la gestión de este cambio y la necesidad de llevar a cabo una gestión eficaz para favorecer la flexibilidad y la capacidad de respuesta rápida a nuevas situaciones cuando sea preciso.

Es habitual que los directivos de una empresa tengan muy claro que se debe llevar a cabo cambios en la organización pero fallan a la hora de realizarlos. Y es que no solo es necesario tener claro que hay que hacer cambios en aspectos como, por ejemplo, la estrategia, diseño organizativo y tecnología para mejorar, adaptarse o anticiparse a las necesidades o situaciones externas de la empresa, sino que se tiene que tener claro que proceso hay que llevar a cabo, estar planificado, ser comunicado a todos los que participan y van a verse afectados por este, etc. Si no se realiza correctamente esta gestión podemos encontrarnos con una situación en la que un cambio bien visualizado y que supone una gran ayuda a la empresa en variados campos, por lo que es altamente necesario, fracase.

No debemos olvidar que cuando hablamos de la gestión del cambio tenemos que hacer referencia a otro factor que va a ser relevante para alcanzar las metas marcadas: la resistencia al cambio. Y es que cualquier factor de cambio va a provocar una resistencia por parte de aquellas personas que tienen que llevarlo a cabo ya que obliga a salir de la zona de confort en la que se encuentran. En muchas ocasiones esta resistencia viene originada por los miembros de la organización que perciben el cambio como un factor que va a reducir sus oportunidades profesionales, eliminar una posición que el empleado disfrutaba o aspiraba, reducir su poder de decisión y su relevancia en las actividades de la empresa, etc..

El proceso de cambio tiene que empezar en ti mismo como jefe y debes ser tú quien debes contagiar a tus empleados con el mismo entusiasmo y ganas que tú tienes. Para ello, debes conocer cuál es el objetivo que quieres alcanzar, por qué son necesarios los cambios, qué quieres mejorar con ellos y cómo puedes hacerlo para implicar al conjunto de tu organización en ellos, solo así se avanza al éxito.





2016 13 nov
Empresa / Artículos / Opinión o Desarrollo Directivo Meritocracia + Talento Autor: Jorge Mas

El dar ejemplo siempre es la mejor influencia.

Que ejemplo recibimos hoy, y que influencia nos depara....

ültimamente reflexiono con gran preocupación sobre el ejemplo que estamos recibiendo de personalidades de impacto publico y sobre como puede afectar al desarrollo de la sociedad e incluso en las empresas.

Hay una realidad que sin meritocracia no hay mejora, y que las empresas que no valoran la meritocracia, en personas que se esfuerzan y mejoran y aportan valor a la compañia. no sólo no avanzan sino que pierden tarde o temprano un  talento que se fuga.

Pero afortunadamente la empresa tiene su propia cuenta de resultados que es su termometro.

No obstante una sociedad sin influencia de meritocracia incurre en perdida de valores y un posible aumento de deficit con posterior coste añadido para el contribuyente, que posiblemente sea muy meritoso e incurra en un daño colateral.

Hasta la fecha las personas que trabajan con teson, se formaban y luchaban por sus sueños tenian posteriormente su recompensa: rentabilidad Economica, Notoriedad, reconocimiento al merito, ser un referente para seguir sus pasos y así ayudar a influir en la mejora continua.

¿Es posible valorar lo contrario a Meritocracia (?), personas que no se forman, no quieren mejorar, influencian negativamente y no aportan  ni resultados ni valor en las empresas o en sociedad? 

La buena  influencia a el esfuerzo y la orientación al logro, estan perdiendo reputación?. De que sirve que en las empresas haya gente dejándose la piel, si malos jefes no les dan reconocimiento y más bien lo ven como una amenaza a su puesto de trabajo. Las personas que cada día quieren ser mejor, intentan gestionar su propio talento para aportar valor personal y a sus compañías. Si no se lo reconocemos, lo único que estaremos trasladando es el mensaje de que se busquen la vida, lo que acabará con una fuga de talento.

Si perdemos la esencia y el capital humano talentoso para salir adelante, ya nos podemos olvidar de recuperar en corto o medio plazo una nueva etapa de bonanza. Debemos dar valor y reconocimiento a las personas que aún con pequeñas acciones emprenden cada dia personalmente o profesionalmente por una mejora común, y disminuir aquellas noticias que lo unico que hacen es reconocer lo que ya sabemos mediocridad. Al final la mejor influencia siempre es el dar ejemplo, ya ahora toca dar ejemplo crear en sociedad.

¿Que es el Talento? El talento es la capacidad para desarrollar o ejercer una actividad. Se puede considerar como un potencial. Lo es en el sentido que una persona dispone de una serie de características o aptitudes que pueden llegar a desarrollarse en función de varias variables que se pueda encontrar en su desempeño.

El talento es una manifestación de la inteligencia emocional y es una aptitud o conjunto de aptitudes o destrezas excelentes respecto de un grupo para realizar una tarea determinada de forma exitosa. El talento puede ser heredado o adquirido mediante el aprendizaje. Por ejemplo, una persona que tenga el talento de ser buen dibujante muy probablemente legará esta aptitud a sus hijos o alguno de sus descendientes.

Así mismo, una persona que no es y desee ser dibujante tendrá que *internalitzar mediante el aprendizaje continuo y esforzado la destreza y *internalitzar en su cerebro la condición que le permita desarrollar la aptitud.

“La única manera de tener un trabajo genial es poner corazón en todo el que se hace” Steve Jobs Debemos pasar de las CAPACIDAD + LAS COMPETENCIAS + LA APTITUD, ha una situación de COMPROMISO + MOTIVACION + ACTITUD Mientras la sociedad, las empresas, y nuestro entorno, no reconozca la meritocracia, la fuga de talento y la necesidad por no esforzarse, siempre estará presente.

MERITOCRACIA = EXITO = SOCIEDAD DE PROGRESO = MEJORA CONTINUA = TALENTO




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